Antecedentes de la administración
Los seres humanos tienden por naturaleza a organizarse en grupos sociales en busca del logro de objetivos que individualmente no podrían alcanzar. Desde que comenzaron a congregarse en grupos, reconocieron la necesidad de realizar las actividades y resolver los problemas de una manera organizada, por los que de manera consciente o inconsciente el hombre ha llevado a cabo la labor de administrar.
La
administración se ha practicado desde la antigüedad, ejemplos de esto los encontramos
en la forma de organización de las familias y tribus de las civilizaciones
antiguas, en la manera en que los grupos de que cazadores y recolectores de
alimentos se coordinaban.
Formalmente,
el pensamiento administrativo surge con mayor claridad, fuerza y necesidad tras
la revolución industrial de finales del siglo XVII necesidad acaecida por el
vigoroso avance y desarrollo industrial que conllevo la máquina de vapor en
Inglaterra. Si bien como practica la administración tiene desde la antigüedad,
como ciencia es relativamente nueva, pues surge como disciplina formal a
inicios del siglo XX.
Con
el paso del tiempo diversos estudiosos han propuesto diferentes definiciones de
“administración” por ejemplo: Fayol (1916) estableció que administrar es
prever, organizar, mandar, coordinar y controlar, mientras que para Koontz y O'Donnell
(1998) consiste en la dirección de un organismo social y en su efectividad en
alcanzar sus objetivos, fundada en la habilidad en conducir a sus integrantes.
En síntesis, con base a las definiciones citadas podemos establecer que la
administración se refiere al proceso de actividades asociadas que se llevan a
cabo para coordinar e integrar los diferentes recursos con que cuenta una
organización (humanos, materiales y financieros), con el único fin de
satisfacer sus objetivos.
Después de esto surge la pregunta
de que es una organización, Donaldson (2001) afirmo que las organizaciones se
crean y sostienen para alcanzar ciertos objetivos y la Real Academia Española
(2016) definió el término como una acción y efecto de organizar u organizarse.
Taylor (1914) inicia con el estudio
de la noción del trabajo a partir de las propuestas de Adam Smith y Charles
Babbage. Taylor hace uso de la administración científica para estudiar el
trabajo mediante la descomposición de sus elementos, lo cual le permite
identificar: movimientos innecesarios, herramientas con diseños inadecuados y
puestos de trabajo mal diseñados o mal distribuidos. Esto lleva a Taylor a
pensar en el trabajo con bases en la idea de mejoramiento de los procesos y de
su rediseño, de esta forma descompone las operaciones en sus elementos
constitutivos: desplazamientos, demoras, inspecciones, almacenamientos,
etcétera, para después analizarlas. Este análisis le permite fijar estándares
de trabajo a partir de técnicas preestablecidas, como: estudios de tiempos y de
movimientos, estudios de incentivos, además de los estudios de distribución en
planta y de control de la producción.
14 principios administrativos de Fayol
1.
División del trabajo: la especialización
permite que el individuo acumule experiencias
y mejore continuamente sus habilidades; de tal modo que cada vez pueda
ser mas productivo.
2.
Autoridad: derecho a dictar
ordenes, el cual debe ir equilibrado con la responsabilidad de su función.
3.
Disciplina: los empleados deben
obedecer, solo la gerencia hace su parte proporcionando una buena lección.
4.
Unidad de comando: cada trabajador debe
tener solamente un jefe sin otras líneas de mando en conflicto.
5.
Unidad de dirección: la gente contratada
para la misma clase de actividades debe tener los mismos objetivos en un solo
plan.
6.
Subordinación de
interés individual (al interés general): la administración debe considerar
que las metas de la empresa son siempre supremas.
7.
Remuneración: el pago es un
motivador importante, pero no existe un sistema de remuneración perfecto.
8.
Centralización
(descentralización): este es un tema de grado dependiendo de la condición
del negocio y de la calidad del personal.
9.
Cadena escalonada
(línea de autoridad): una jerarquía es necesaria para la unidad de la
dirección. La cadena escalonada se refiere al número de niveles en la
jerarquía, desde la autoridad de mayor nivel hasta el nivel más bajo en la
organización. No debe ser muy amplia o estar constituida por demasiados
niveles.
10. Orden: el orden material y el orden social son necesarios.
El primero disminuye la pérdida de tiempo y la manipulación innecesaria de
materiales. La segunda se logra con la organización y la acción.
11. Acción: en el funcionamiento de un negocio en necesaria una
combinación de amabilidad y justicia.
12. Estabilidad de la contratación del personal: los empleados trabajan
mejor si tienen la seguridad en su empleo y en el progreso de su carrera.
13. Iniciativa: permitir que todo el personal muestre
su iniciativa de cierta manera es una fuente de fortaleza para la organización.
14. Espíritu de cuerpo: la administración debe fomentar la
motivación moral de sus empleados. Es necesario un verdadero talento para
coordinar esfuerzos, provocar el entusiasmo, utilizar las capacidades de cada
persona y recompensar a daca uno según sus méritos, sin despertar posibles
celos y disturbar las relaciones armoniosas.
Bibliografía
Arellano, A., Carballo, B., &
Ríos, N.. (2017). Análisis y diseño de procesos. México: Pearson.
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